Paleogeografía de América del Sur durante el Jurásico

El presente estudio fue efectuado en cuatro secciones del Jurásico Temprano marino de las provincias de Mendoza y Neuquén, compuestas mayormente por rocas sedimentarias de grano fino portadoras de amonites y volcanitas intercaladas. Se aislaron dos componentes magnéticas portadas por titanomagnetita...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Iglesia Llanos, Maria Paula
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2008
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/76904
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/76904
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:paleomagnetismo
Cuenca Neuquina
Jurasico
Amonites
Paleogeografía
https://purl.org/becyt/ford/1.5
https://purl.org/becyt/ford/1
Descripción
Sumario:El presente estudio fue efectuado en cuatro secciones del Jurásico Temprano marino de las provincias de Mendoza y Neuquén, compuestas mayormente por rocas sedimentarias de grano fino portadoras de amonites y volcanitas intercaladas. Se aislaron dos componentes magnéticas portadas por titanomagnetitas y en forma subordinada, por otro mineral de alta coercitividad/temperatura de bloqueo (titanohematita?). La componente A, que es la más blanda, se interpreta como una remagnetización relativamente reciente, en tanto la componente B correspondería a la magnetización original adquirida durante o poco después de la depositación de los sedimentos y el enfriamiento de las volcanitas en el Jurásico Temprano, de acuerdo a las diversas pruebas de campo de estabilidad paleomagnética y estudios ópticos. Sobre la base de estos datos, se obtuvieron dos nuevos polos paleomagnéticos, uno para el Hetangiano-Sinemuriano (223°E, 51°S, A95= 6°, N = 25) y otro para el Pliensbaquiano-Toarciano (67°E, 74°S, A95= 5°, N = 52). Los mismos fueron utilizados con otros paleopolos del continente cuidadosamente seleccionados para construir una curva de deriva polar aparente para el intervalo Triásico Tardío-Jurásico Tardío, la cual resulta completamente diferente a las que se proponen en la literatura. En particular, se destaca la presencia de un codo en el tramo Jurásico Temprano que refleja importantes desplazamientos latitudinales de América del Sur y que se halla asimismo en otros continentes de Pangea. Así, los datos obtenidos indican que América del Sur se localizaba durante el lapso Triásico Tardío- Sinemuriano en latitudes más australes que la actual en tanto en el Pliensbaquiano se encontraba por el contrario, en su posición más septentrional. A finales del Jurásico Temprano el continente se desplazó nuevamente al sur hasta ubicarse durante el Jurásico Medio en latitudes semejantes a las actuales. Estos cambios latitudinales están sustentados por datos paleobiogeográficos de los hemisferios norte y sur.