Régimen térmico y variabilidad espacial de la capa activa en isla decepcion, Antártica

El programa de monitoreo de capa activa (CALM) fue desarrollado en las últimas décadas con la finalidad de comprender el impacto del cambio climático sobre los ambientes con permafrost. Este trabajo analiza los resultados obtenidos, en los últimos seis años, de los sitios CALM-S Irizar, Cráter Lake...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Goyanes, Gabriel Alejandro, Vieira, Gonçalo, Caselli, Alberto Tomás, Mora, Carla, Ramos, Miguel Esteban, de Pablo, Miguel Angel, Neves, Mario, Santos, Fernando, Bernardo, Ivo, Gilichinsky, David, Abramov, Andrey, Batista, Vanessa, Melo, Raquel, Nieuwendam, Alexandre, Ferreira, Alice, Oliva, Marc
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2014
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/29592
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/29592
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:CAPA ACTIVA
ESTADO TERMICO
PERMAFROST
SHETLAND DEL SUR
ANTARTIDA
https://purl.org/becyt/ford/1.5
https://purl.org/becyt/ford/1
Descripción
Sumario:El programa de monitoreo de capa activa (CALM) fue desarrollado en las últimas décadas con la finalidad de comprender el impacto del cambio climático sobre los ambientes con permafrost. Este trabajo analiza los resultados obtenidos, en los últimos seis años, de los sitios CALM-S Irizar, Cráter Lake y Refugio Chileno, ubicados en Isla Decepción. En ellos se ha medido el espesor, el estado térmico y la distribución espacial de la capa activa. En los sitios Irizar y Refugio Chileno la evolución del espesor de capa activa varió interanualmente sin una clara tendencia dentro del corto período analizado; por el contrario, el sitio Cráter Lake evidenció una tendencia a la disminución de espesor. La distribución espacial como el espesor de dicha capa en los tres sitios de monitoreo, mostraron estar condicionados principalmente por la potencia de la cubierta de nieve, la litología y la exposición a los vientos. El relieve, la topografía de detalle, la orientación de las laderas frente a la radiación solar incidente, ejercieron un control menor sobre esta distribución. El estado térmico de la capa activa evidenció el control ejercido sobre ella de la temperatura del aire y de la cubierta nival. Así bajo reducidos espesores de nieve, el modelo de penetración en profundidad de la isoterma de 0 ºC, ha permitido aproximar satisfactoriamente el espesor de capa activa.