Agresividad entre perros que viven juntos

La agresividad entre perros que conviven es un problema frecuente, que puede afectar al bienestar de los animales involucrados y representar un riesgo para la salud de los propietarios. Este problema ha sido clásicamente asociado a conflictos jerárquicos motivados por el deseo de obtener o defender...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Le Brech, Susana, Cainzos, Romina Paola, Koscinczuk, Patricia
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2016
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/106529
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/106529
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:caninos
comportamiento
agresividad
https://purl.org/becyt/ford/4.3
https://purl.org/becyt/ford/4
Descripción
Sumario:La agresividad entre perros que conviven es un problema frecuente, que puede afectar al bienestar de los animales involucrados y representar un riesgo para la salud de los propietarios. Este problema ha sido clásicamente asociado a conflictos jerárquicos motivados por el deseo de obtener o defender un estatus jerárquico. En los últimos años, sin embargo, esta teoría ha comenzado a cuestionarse y se ha propuesto que otros factores como el valor subjetivo del recurso y el aprendizaje asociativo son más importantes a considerar cuando se analizan comportamientos agonísticos entre dos perros. Además, en este problema intervendrían también otros factores importantes como pueden ser la inhabilidad en uno de los perros de interpretar y/o responder correctamente frente a las señales emitidas por el otro individuo, restricciones y limitaciones del entorno doméstico e intervenciones por parte de los propietarios. Dentro de las estrategias de tratamiento figuran medidas de seguridad, de manejo y específicas para modificar el comportamiento del perro. Las medidas destinadas a aumentar el control sobre el ambiente y la predictibilidad (creación de una zona segura, consistencia en el acceso a los recursos, dar prioridad de acceso a los recursos a uno de los perros y refuerzo de conductas tranquilas) parecen ser pilares fundamentales en el tratamiento de este problema.