"Yo no creo en los chicos malos": la autofiguración homoerótica en la poesía de Osvaldo Bossi
Con El muchacho de los helados y otros poemas (2006), la trayectoria lírica de Osvaldo Bossi, iniciada casi veinte años antes, tiene una bisagra. De las "máscaras" con las que se revestía el hablante lírico en los poemarios previos (el Coyote en Del coyote al correcaminos, escrito en 1988...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2018 |
| País: | Argentina |
| Institución: | Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas |
| Repositorio: | CONICET Digital (CONICET) |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:ri.conicet.gov.ar:11336/162371 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/11336/162371 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | BOSSI POESÍA ARGENTINA HOMOEROTISMO AUTOFIGURACIÓN https://purl.org/becyt/ford/6.2 https://purl.org/becyt/ford/6 |
| Sumario: | Con El muchacho de los helados y otros poemas (2006), la trayectoria lírica de Osvaldo Bossi, iniciada casi veinte años antes, tiene una bisagra. De las "máscaras" con las que se revestía el hablante lírico en los poemarios previos (el Coyote en Del coyote al correcaminos, escrito en 1988 y publicado recién en 2007; los personajes de Hamlet en Fiel a una sombra, de 2001), se pasa a un "yo" que asume su deseo sin estridencias, mediante un lenguaje sencillo y un ritmo cercano, por momentos, a la prosa. Paralelamente a esa afirmación (y en estrecha relación), comienzan a poblar los poemas de Bossi una serie de personajes marginales, los "chicos malos" de su última antología (Chicos malos, 2012). Estos aparecen siempre ponderados por el hablante, otrora uno de esos habitantes de los bordes, según nos dice en El muchacho de los helados. En el presente trabajo, se propone un repaso de la trayectoria lírica bossiana en relación con su contexto de aparición (los años noventa), y una aproximación a su poética para estudiar cómo se ha transformado hasta llegar, en el último libro, a la recuperación y reivindicación esas subjetividades subalternas por medio del homoerotismo. Este recorrido, en el que se van incorporando paulatinamente elementos autobiográficos, puede leerse como estrategia de autofiguración, es decir, de construcción y proyección de una imagen (ficcional, pero con elementos referenciales) por parte del autor. |
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