La presencia de la naturaleza en la Pítica I de Píndaro

En la Pítica I de Píndaro, la presencia de la naturaleza adquiere relevancia en las dos primeras tríadas. La oda comienza con la descripción de la reina de las aves, que permanece bajo el sortilegio de la lira y la danza, como en una ensoñación. Desde lo alto, el ave permanece aletargada sobre el ce...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Saravia de Grossi, María Inés
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2019
País:Argentina
Institución:Universidad Nacional de La Plata. Facultad Humanidades y Ciencias de la Educación
Repositorio:Memoria Académica (UNLP-FAHCE)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:memoria.fahce.unlp.edu.ar:snrd:Jpr15768
Acceso en línea:https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.15768/pr.15768.pdf
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Literatura
Píndaro
Pítica I
Hierón de Siracusa
Naturaleza
Pindar
Pythian First Ode
Hiero from Siracusa
Nature
Descripción
Sumario:En la Pítica I de Píndaro, la presencia de la naturaleza adquiere relevancia en las dos primeras tríadas. La oda comienza con la descripción de la reina de las aves, que permanece bajo el sortilegio de la lira y la danza, como en una ensoñación. Desde lo alto, el ave permanece aletargada sobre el cetro de Zeus, como símbolo de lo sublime y contempla a la distancia el mundo de los seres humanos. Como metáfora del poeta, ella personifica la vasta experticia que ha remontado al creador a horizontes imprevistos. Si el águila representa al poeta, este tiene una mirada omnisciente, sobrenatural y, a no dudarlo, elegida, sobre todo lo que dirá a propósito de la tiranía de Hierón. Desde aquel extremo celestial que plantea esta primera imagen, el narrador primario nos transporta a las profundidades de la tierra, ámbito del titán Tifón, el último y el más terco enemigo de Zeus. Veremos cómo Píndaro logra plasmar la imagen de Hierón de Siracusa reconocido como despótico sin traicionar su propia condición de poeta.