El periodista Mussolini y el Centenario de la República Argentina

A fines del siglo XIX, la República Argentina se perfilaba como una nación de singular crecimiento y pujanza en el contexto internacional. El joven país fue la obra de la Generación del 80, culminación de la evolución del patriciado argentino. Una generación que nutrió las filas de la dirigencia arg...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Cagni, Horacio Carlos
Formato: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2020
País:Argentina
Recursos:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/170098
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/11336/170098
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Mussolini
Periodismo
Socialismo
Centenario
https://purl.org/becyt/ford/5.6
https://purl.org/becyt/ford/5
Descrição
Resumo:A fines del siglo XIX, la República Argentina se perfilaba como una nación de singular crecimiento y pujanza en el contexto internacional. El joven país fue la obra de la Generación del 80, culminación de la evolución del patriciado argentino. Una generación que nutrió las filas de la dirigencia argentina y que podemos decir que encontró su cumbre y su canto del cisne en el Centenario de la Revolución de Mayo que acunó a la nueva nación. La Argentina encaraba elsiglo XX con la promesa de un futuro asegurado. Su gran espacio geográfico, la variedad climática, la exuberancia y diversidad de sus recursos naturales eran los pilares de su riqueza y proyección internacional. Además, al orgullo de pertenecer a una nación de avanzada se le adicionaba el de haber concretado un proyecto nacional: construir un país moderno y republicano. No había pasado mucho tiempo desde que la Constitución Nacional terminara por imponerse a criollos, gauchos e inmigrantes; y el país de las guerras civiles y los malones estaba construyendo la mayor red ferroviaria de Latinoamérica. Semejantes logros eran un modelo para el elogio internacional. En la “Paris de Sudamérica” -como llamaba The Times a Buenos Aires- el bosque de acero de las grúas portuarias, el Palacio del Congreso, el Teatro Colón - considerado entre los mejores templos líricos del mundo a la par de La Scala de Milán-, los jardines de Palermo y su Zoológico -que expertos y periodistas comparaban al de Berlín-, más un vasto número de edificios majestuosos públicos -y particulares de las clases altas-, constituían un marco de oro a los fastuosos festejos del Centenario de la nación loada por Rubén Darío.