Evaluación económica de las pérdidas por granizo en los oasis de la provincia de Mendoza e identificación de eventos extremos
Una de las principales amenazas a la sustentabilidad de los sistemas agrícolas de Mendoza son las tormentas de granizo, las cuales crean un factor de disturbio de las previsiones productivas; si bien constituye un evento de naturaleza aleatoria, la distribución espacial y los niveles de intensidad (...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2022 |
| País: | Argentina |
| Institución: | Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria |
| Repositorio: | INTA Digital (INTA) |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:localhost:20.500.12123/13047 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/20.500.12123/13047 https://ojs.econ.uba.ar/index.php/RIMF/article/view/2339 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Vid Frutales Hortalizas Granizo Daños del Granizo Accidentes Atmosféricos Pérdidas Económicas Modelos Climáticos Mendoza Grapevines Fruit Crops Vegetables Hail Hail Damage Weather Hazards Economic Losses Climate Models |
| Sumario: | Una de las principales amenazas a la sustentabilidad de los sistemas agrícolas de Mendoza son las tormentas de granizo, las cuales crean un factor de disturbio de las previsiones productivas; si bien constituye un evento de naturaleza aleatoria, la distribución espacial y los niveles de intensidad (y de daño) adquieren aspectos diferenciales según la zona. El objetivo del presente fue evaluar las pérdidas económicas en los cultivos y determinar frecuencia y magnitud de los fenómenos extremos, recurriendo como fuente de información primaria a los registros de denuncias de estos siniestros. A partir de esta información de naturaleza observacional se calcularon las pérdidas económicas atribuibles al impacto de las “mangas de piedra” y se identificaron los fenómenos que por su impacto se calificaron como extremos y muy extremos. Esto permitió calificar a los distintos departamentos según su riesgo y la ocurrencia de eventos extremos, como así también el comportamiento de cada campaña desde 1993 hasta 2019, lo que permitirá aportar a la generación de modelos tendenciales de estos fenómenos. Estos modelos serán de utilidad para la formulación de estrategias de gestión del riesgo climático y a la planificación territorial. |
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