Aranceles óptimos en una economía pequeña extensa

El resultado generalmente aceptado en la teoría del comercio internacional es que un país pequeño -con esta designación se hace usualmente referencia a un país que no tiene tamaño suficiente como para poder afectar con su comercio los términos del intercambio- no debe imponer aranceles u otras traba...

Full description

Bibliographic Details
Author: Mantel, Rolf R.
Format: article
Status:Published version
Publication Date:1999
Country:Argentina
Institution:Universidad Nacional de La Plata
Repository:SEDICI (UNLP)
Language:Spanish
OAI Identifier:oai:sedici.unlp.edu.ar:10915/9098
Online Access:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/9098
Access Level:Open access
Keyword:Ciencias Económicas
comercio internacional
competencia
bienestar social
teoría del comercio internacional
Description
Summary:El resultado generalmente aceptado en la teoría del comercio internacional es que un país pequeño -con esta designación se hace usualmente referencia a un país que no tiene tamaño suficiente como para poder afectar con su comercio los términos del intercambio- no debe imponer aranceles u otras trabas al comercio si desea alcanzar el máximo de bienestar para sus habitantes. A fin de demostrar este resultado se supone que no hay distorsiones bajo la forma de indivisibilidades, economía externa, formas de mercado monopólicas, etc. No está claro que en el caso en que el país sea extenso, de modo que existan costos de transporte apreciables entre distintos puntos del mismo, este resultado aún es válido, y, en caso de dichos costos produzcan distorsiones, si un arancel puede mejorar la situación. Es el objeto del presente trabajo mostrar que aún bajo las condiciones competitivas usuales es posible que una imposición de aranceles mejore el bienestar social. La razón de este resultado poco ortodoxo se debe a que en un país extenso, que no se reduce como es usual en las teorías de origen anglo-sajón a un solo punto en el espacio geográfico -supuesto válido en países poco extensos como Inglaterra, pero no en casos como la Argentina-, los costos de transporte de las mercancías desde su lugar de producción al de consumo introducen distorsiones en la distribución del ingreso.