“Que sean dignos de observarse....” Condicionamientos emocionales en la conformación del paisaje vitivinícola de Mendoza, Argentina (1893 -1910)

En el presente artículo analizaremos los condicionamientos emocionales efectuados a la sociedad local, a través de los textos e imágenes de los documentos gubernamentales que contribuyeron en la conformación del paisaje vitivinícola de Mendoza Argentina de fines del siglo XIX y principio del XX. Par...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Manzini Marchesi, Lorena Verónica
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2023
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/218846
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/218846
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:CONDICIONAMIENTOS EMOCIONALES
PAISAJE VITIVINÍCOLA
CONFORMACIÓN DEL PAISAJE
https://purl.org/becyt/ford/6.5
https://purl.org/becyt/ford/6
Descripción
Sumario:En el presente artículo analizaremos los condicionamientos emocionales efectuados a la sociedad local, a través de los textos e imágenes de los documentos gubernamentales que contribuyeron en la conformación del paisaje vitivinícola de Mendoza Argentina de fines del siglo XIX y principio del XX. Para ello efectuamos un estudio interdisciplinario que conjuga la historia, la psicología y la ciencia del paisaje, buscando aportar principalmente en aspectos metodológicos a los estudios fenomenológicos del paisaje, y con menos énfasis en la construcción del paisaje vitivinícola. En este marco sostenemos como hipótesis general que si bien el paisaje resultante es producto de las acciones efectuadas, éstas tienen un trasfondo emocional que fue influenciado e incentivado con condicionamientos ejercidos sobre la sociedad provincial y nacional, aplicados a través de recursos textuales y visuales en los documentos oficiales como en la prensa y literatura de la época. Esta influencia contribuyó no solo al modo de intervenir el territorio afectando el paisaje, sino también en las características personales y familiares junto a sus bienes materiales. Para ello se empleó un discurso oficial de ponderación-estímulo-exposición pública de y para la pertenencia, aplicando verbos e imágenes como mandato de acción y crítica a lo diferente como repudio excluyente. Cuya resultante, por un lado, sembró las bases de una sociedad con anhelos, aspiraciones y acciones que cambiaron formas de vidas, costumbres, bienes, e intervinieron en el territorio en aras de un progreso civilizatorio y moderno transformándo el paisaje protoindustrial vitivinícola, agrícola, molinero, ganadero al de explotación vitivinícola intensiva e industrializada. Pero por el otro, se fortaleció la diferencia y separación de la figura del “otro y su espacio” representante del opuesto a lo requerido, es decir, lo incivilizado, lo miserable, lo indigno, lo bárbaro y salvaje, incrementándose una ruptura territorial, social y emocional que perdura hasta la actualidad.