Distención, risa e ideología en el Drama Satírico Ático

EEl Drama Satírico es un (sub-) género teatral que se caracteriza por “invertir” el mensaje y las emociones de la Tragedia, forma teatral a la que se halla asociada no solo por compartir la Festividad-ocasión de representación, sino un modo de constituir una trama, una estructura y la presencia de l...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: de Santis, Guillermo
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2016
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/82049
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/82049
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:DRAMA SATÍRICO
MENSAJE POLÍTICO
EMOCIONES
https://purl.org/becyt/ford/6.2
https://purl.org/becyt/ford/6
Descripción
Sumario:EEl Drama Satírico es un (sub-) género teatral que se caracteriza por “invertir” el mensaje y las emociones de la Tragedia, forma teatral a la que se halla asociada no solo por compartir la Festividad-ocasión de representación, sino un modo de constituir una trama, una estructura y la presencia de los personajes más elevados del mito que, ahora, interactúan con sátiros, monstruos y otros seres desconocidos en la Tragedia. Este trabajo se propone analizar las formas de “inversión” de la Tragedia y los modos de la “risa” en el Drama Satírico a partir de sus elementos formales, para proponer que, si bien el componente político no es dominante en este (sub-) género, es posible detectar espacios de temas políticos determinados por el contexto de representación y por proponer un mensaje invirtiendo el de la Tragedia que, precisamente, es eminentemente político. Nuestra conclusión afirma que el Drama Satírico puede invertir el discurso trágico mostrando el carácter ficcional de la Tragedia y desactivando las emociones típicamente trágicas para sustituirlas por una nueva, la risa hilarante. En este contexto, el cambio de respuesta emotiva propicia una visión política distinta y menguada pero no completamente ausente.