“Ahora viene toda la familia al comedor”: Espacios de comensalidad infantil antes y durante la pandemia
Las medidas socio-sanitarias adoptadas en el marco de la pandemia por COVID-19 generaron una re-configuración de las prácticas de comensalidad de niños y niñas. Esto principalmente producto del cierre de las instituciones educativas y de cuidado (escuelas, salas cunas, comedores, merenderos, entre o...
| Autores: | , |
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2021 |
| País: | Argentina |
| Institución: | Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas |
| Repositorio: | CONICET Digital (CONICET) |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:ri.conicet.gov.ar:11336/203895 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/11336/203895 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | NIÑOS Y NIÑAS COMENSALIDAD FAMILIAS SECTORES SOCIO-SEGREGADOS COVID-19 https://purl.org/becyt/ford/5.9 https://purl.org/becyt/ford/5 |
| Sumario: | Las medidas socio-sanitarias adoptadas en el marco de la pandemia por COVID-19 generaron una re-configuración de las prácticas de comensalidad de niños y niñas. Esto principalmente producto del cierre de las instituciones educativas y de cuidado (escuelas, salas cunas, comedores, merenderos, entre otras) donde recibían parte de su alimentación diaria, como también por la pérdida de empleos, suspensiones e imposibilidad de salir a trabajar de los y las referentes adultos y la consecuente reducción de los ingresos familiares. La pandemia vino a sacudir los elementos cotidianos concretos, los espacios y los tiempos del comer, al profundizarse los procesos de hambre colectiva. Si bien la práctica familiar de gestión de alimentos siguió su condición itinerante (retiro de viandas y módulos/bolsones en diferentes espacios institucionales y comunitarios, redes de solidaridad barriales), se produjo un movimiento hacia adentro: la vuelta obligada a la mesa del espacio doméstico. Sin embargo, luego de varias décadas de ejecución de programas y políticas que resolvieron la alimentación por fuera de los hogares, posicionándolos bajo la lógica de espectadores y operando con criterios de acceso diferenciales para cada uno de sus miembros, se conjetura que gran parte de las familias de los sectores socio-segregados se encuentra desposeída material y simbólicamente para hacer frente a esta tarea. Esto debido a, entre otros factores, la ausencia de espacios para comer, la crítica disponibilidad de equipamiento y conectividad a servicios, la discontinuidad en la transmisión intergeneracional de saberes y tradiciones culinarias. La metodología utilizada en el siguiente texto tiene un carácter cualitativo, que parte de la realización de treinta entrevistas a referentes comunitarias encargadas de comedores y merenderos de diferentes puntos de la ciudad de Córdoba, Argentina. El análisis se realizó a partir del método de comparación constante. Se garantizó la Protección de Datos Personales de acuerdo con la Ley 25.326. |
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