Lesiones dentarias en los indígenas prehispánicos

Cuatro son los caracteres dentarios que hasta ahora se han señalado como distintivos del hombre prehistórico y que lo diferencian del actual. Lo que más llama la atención es la “abrasión” de los dientes. Consiste en el desgaste de las coronas, llegando hasta formar un verdadero plano más o menos inc...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Constanzó, María de las Mercedes
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1942
País:Argentina
Institución:Universidad Nacional de La Plata
Repositorio:SEDICI (UNLP)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:sedici.unlp.edu.ar:10915/25503
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/25503
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Antropología
Diente
Prehispánico
lesiones dentarias
indígenas prehispánicos
Población Indígena
Anatomía
abrasión dentaria
tipos de alimentación
Descripción
Sumario:Cuatro son los caracteres dentarios que hasta ahora se han señalado como distintivos del hombre prehistórico y que lo diferencian del actual. Lo que más llama la atención es la “abrasión” de los dientes. Consiste en el desgaste de las coronas, llegando hasta formar un verdadero plano más o menos inclinado; las cúspides van disminuyendo poco a poco, hasta desaparecer y aun continúa la abrasión, llegando, en algunos casos extremos, en individuos de mucha edad, hasta el nivel del cuello. Este desgaste, característico no sólo del indígena prehistórico y protohistórico americano sino de sus correspondientes del mundo entero, tiene como causa la poderosa masticación de dichos pueblos que somete a la dentadura a un trabajo enorme. Con el progreso cultural del individuo, aparecen diversos tipos de alimentación que facilitan el movimiento masticatorio y, exigiendo menos, desgastan también menos. Así, es raro encontrar en la actualidad, en pueblos de cultura superior, dentaduras abrasionadas. De acuerdo con los cálculos realizados, son necesarios de 5 a 6 años para hacer desparecer una de las cúspides; de ahí que pueda calcularse la edad de un individuo por la abrasión de sus coronas.