Racionalidad y Estado de derecho: pensar los conceptos de comunidad, justicia y bien más allá del derecho como ficción técnica

El presente artículo parte de la diferenciación entre sociedad y comunidad como una distinción moderna que permite poner al descubierto dos tipos de racionalidad práctica. A fines del s. XX el debate entre comunitarismo y liberalismo en ciencia política permitió replantear la pregunta por la comunid...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Lipinski, Emilio
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2014
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/34942
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/34942
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Comunidad
Derecho
Bien
Estado
https://purl.org/becyt/ford/5.5
https://purl.org/becyt/ford/5
Descripción
Sumario:El presente artículo parte de la diferenciación entre sociedad y comunidad como una distinción moderna que permite poner al descubierto dos tipos de racionalidad práctica. A fines del s. XX el debate entre comunitarismo y liberalismo en ciencia política permitió replantear la pregunta por la comunidad ante la crisis del Estado (social) de derecho y los desafíos que la globalización ha establecido en las sociedades contemporáneas, caracterizadas por una creciente heterogeneidad valorativa y cultural y un individualismo arraigado. En este contexto de carencia de acuerdos morales básicos una pregunta central atraviesa tanto al derecho como a la política: ¿qué tipo de institucionalidad podrá garantizar la convivencia entre distintas y antagónicas concepciones sobre el bien? En este punto se sugieren algunas críticas al Estado a quien se presenta como uno de los mayores responsables en desencadenar los procesos de crisis y ruptura de los vínculos sociales. La hipertrofia de sus burocracias y las formas de especialización político-jurídicas han diluido la conciencia cívica en favor de lógicas clientelares limitando el desarrollo de la solidaridad entre los distintos agentes de la sociedad civil. Si, como sostiene el filósofo contemporáneo Alasdair MacIntyre, el Estado carece de aptitudes para educar ética y políticamente a sus ciudadanos, entonces el derecho no puede presentarse sino como una andamiaje para encausar y, sobre todo, sostener e incentivar los crecientes niveles de litigiosidad. Como alternativa se propone pensar formas de comunidad que promuevan relaciones intersubjetivas no sustentadas en una racionalidad instrumental, evitando pensar la justicia como sólo alcanzable a través del conocimiento especializado del derecho.