El postfascismo en Europa y la seguridad internacional

El tema de la seguridad internacional siempre fue abordado desde la perspectiva militar (guerras), o del narcotráfico (violencia transfronteriza de los cárteles de la droga) o de las migraciones que rompen el frágil equilibrio demográfico de los países desarrollados. Sin embargo, las amenazas a la s...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Zeraoui, Zidane
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2022
País:Argentina
Institución:Universidad Nacional de La Plata
Repositorio:SEDICI (UNLP)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:sedici.unlp.edu.ar:10915/146177
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/146177
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Política
Postfascismo
Europa
Extrema derecha
Descripción
Sumario:El tema de la seguridad internacional siempre fue abordado desde la perspectiva militar (guerras), o del narcotráfico (violencia transfronteriza de los cárteles de la droga) o de las migraciones que rompen el frágil equilibrio demográfico de los países desarrollados. Sin embargo, las amenazas a la seguridad también pueden surgir desde el interior de los propios países, en particular con el crecimiento de los partidos neonazis, postfascistas o neofascistas que retoman los discursos de odio y de rechazo de sus mentores ya fallecidos. Así precisamente empezó Mussolini su carrera política primero y de dictador después, de la misma manera que Hitler lo hizo en Alemania u otros dictadores en el continente europeo. Cien años después de la famosa “marcha sobre Roma” del pequeño Partido Nacional Fascista de Mussolini que había logrado solamente el 8.15% de los votos, su discípula post mortem, Giorgia Meloni con Fratelli Italia, lograba consolidarse como el principal partido italiano con 26.2% de los votos, arrasando en las elecciones del domingo 25 de septiembre de 2022. Al igual que Mussolini, formó una coalición de diversos partidos de extrema derecha como Forza Italia de Berlusconi que tiene solamente 8.3% y la Liga del Norte con 8.9%. La derecha tradicional fue arrasada y la izquierda se limitó a un 19% (26% con su propia coalición). El triunfo de Meloni es un síntoma del fracaso del proyecto social europeo y un retroceso en todos los niveles, desde la cuestión de los Derechos Humanos, la inclusión social, o las libertades de movimiento.