Obama y Osama: ¿Tenían los mismos derechos humanos?
Un presidente democrático ordena y luego reivindica, con satisfechas palabras oficiales, un asesinato político. Su acto justiciero revela una vez más los grandes simulacros de la civilización occidental donde, al parecer de muy pocos, todos son iguales ante la ley y la vendetta no rige, y es tan exó...
| Autor: | |
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| Formato: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2011 |
| País: | Argentina |
| Recursos: | Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas |
| Repositorio: | CONICET Digital (CONICET) |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:ri.conicet.gov.ar:11336/193468 |
| Acesso em linha: | http://hdl.handle.net/11336/193468 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palavra-chave: | Occidente Oriente Civilización Cultura https://purl.org/becyt/ford/5.9 https://purl.org/becyt/ford/5 |
| Resumo: | Un presidente democrático ordena y luego reivindica, con satisfechas palabras oficiales, un asesinato político. Su acto justiciero revela una vez más los grandes simulacros de la civilización occidental donde, al parecer de muy pocos, todos son iguales ante la ley y la vendetta no rige, y es tan exótica y lejana como el oriente mismo |
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