No somos un país antivacunas, pero...
Al principio de la pandemia, sobrevolaba en la Argentina un clima de cuestionamiento radical a las políticas sanitarias. Pero últimamente esa crítica se ha aplacado, y el avance veloz de la vacunación parecería demostrar que terminó por imponerse la cultura de la salud pública. ¿No somos entonces un...
| Autores: | , |
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2022 |
| País: | Argentina |
| Institución: | Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas |
| Repositorio: | CONICET Digital (CONICET) |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:ri.conicet.gov.ar:11336/195970 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/11336/195970 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Antivacunas COVID-19 Creencias Ciencia https://purl.org/becyt/ford/5.4 https://purl.org/becyt/ford/5 |
| Sumario: | Al principio de la pandemia, sobrevolaba en la Argentina un clima de cuestionamiento radical a las políticas sanitarias. Pero últimamente esa crítica se ha aplacado, y el avance veloz de la vacunación parecería demostrar que terminó por imponerse la cultura de la salud pública. ¿No somos entonces un país antivacunas? ¿O será posible que, en lugar de ser excluyentes, el gesto individual de poner el brazo conviva con la sospecha sobre la ciencia y los expertos? Esa zona gris es analizada por integrantes de la Red del Estudio Nacional Colaborativo de Representaciones sobre la Pandemia en Argentina (ENCRESPA), en el marco de un proyecto PISAC COVID-19, para el cual se realizaron doscientas entrevistas a personas de distintos perfiles y de todo el país. |
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