Eocene basilosaurid whales from the la Meseta formation, Marambio (Seymour) Island, Antarctica

El registro fósil de los basilosáuridos está bien documentado durante el Bartoniano—Priaboniano en varias localidades del mundo, lo cual indica que este grupo estaba ampliamente distribuido durante el Eoceno medio tardío. En el Hemisferio Norte, el registro fósil de este grupo es abundante, a difere...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Buono, Mónica Romina, Fernández, Marta Susana, Reguero, Marcelo Alfredo, Marenssi, Sergio Alfredo, Santillana, Sergio N., Mörs, Thomas
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2016
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:inglés
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/49679
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/49679
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Basilosauridae
Cetacea
Cheek Teeth
Mandibles
Paleogene
https://purl.org/becyt/ford/1.5
https://purl.org/becyt/ford/1
Descripción
Sumario:El registro fósil de los basilosáuridos está bien documentado durante el Bartoniano—Priaboniano en varias localidades del mundo, lo cual indica que este grupo estaba ampliamente distribuido durante el Eoceno medio tardío. En el Hemisferio Norte, el registro fósil de este grupo es abundante, a diferencia de lo que ocurre en el Hemisferio Sur donde es escaso y, en algunos casos (i.e., Antártida), dudoso. La presencia de basilosáuridos en Antártida es incierta ya que la mayoría de los registros están basados en materiales fragmentarios, lo cual imposibilita su asignación a algún grupo de arqueocetos. En la presente contribución se describen restos de basilosáuridos correspondientes a mandíbulas, dientes aislados y un hueso pélvico, recuperados de la Formación La Meseta (TELM 4 Lutetiano—Bartoniano; TELM 7 Priaboniano), Isla Marambio (Seymour), (Cuenca James Ross, Península Antártica). Este hallazgo confirma la presencia de Basilosauridae en la Antártida, contribuyendo al conocimiento de la distribución paleobiogeográfica de este grupo durante el Eoceno medio—tardío. Finalmente, uno de estos registros se encuentra entre los basilosáuridos más antiguos conocidos, indicando un rápida radiación y dispersión de este grupo al menos desde el Eoceno medio temprano.