¿Bromas cartográficas? Los mapas alegóricos y satíricos como un modus scribendi para la crítica social

A pesar de es apariencia ingenua o descontracturada, los mapas alegóricos y satíricos son poderosas herramientas para la crítica y la propaganda política (Barber and Board 1993, 70). En muchos casos funcionan como una estrategia efectiva para hacer circular discursos críticos, por lo general ridicul...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Lois, Carla Mariana
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2019
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/122885
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/122885
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:IMÁGENES
SÁTIRA
CARTOGRAFÍA
CULTURA POPULAR
https://purl.org/becyt/ford/6.5
https://purl.org/becyt/ford/6
Descripción
Sumario:A pesar de es apariencia ingenua o descontracturada, los mapas alegóricos y satíricos son poderosas herramientas para la crítica y la propaganda política (Barber and Board 1993, 70). En muchos casos funcionan como una estrategia efectiva para hacer circular discursos críticos, por lo general ridiculi-zando personajes, lugares o eventos Como son mapas que no pretenden ofrecer información geográ-fica, se permiten el uso de lenguajes gráficos y "licencias poéticas" para comunicar más eficazmente mensajes irónicos y críticos. Por tanto, mientras que la calidad de los llamados ?mapas científicos? (ya sean topográficos o temáticos) es evaluada según la precisión de los datos medidos y representados o en una acertada elección de colores, se considera que los mapas alegóricos y satíricos están ?bien hechos? cuando pueden ilustrar fácilmente ideas y conceptos complejos de forma comprensible o llamativa para los espectadores.Para resultar eficaces, buscan establecer complicidad o "connivencia" con un lector informado capaz de acceder a sus declaraciones implícitas o connotadas dentro de una cultura (política y visual) espe-cífica, y están destinados principalmente a influir en las opiniones o creencias de los lectores.En tanto dispositivos retóricos que transmiten significados no evidentes a través de figuraciones simbólicas (tipos humanos, animales o míticas), son fuertemente contextuales: fuera de contexto o sin tener información sobre el evento o la situación que se representa en el mapa, suelen resultar total-mente incomprensible. Por es no sorprende que, a veces, dado que los mapas alegóricos suelen ser piezas estéticamente bellas, que evocaban y evocan significados sofisticados (sobre mitología, histo-ria, arte, religión), muchos de ellos fueron apenas utilizados como simples artefactos decorativos porque los usuarios ignoraban esos complejos niveles de significado.Aunque estos mapas metafóricos, alegóricos y satíricos pueden parecer "chistes visuales" (Holmes 1991, 173), abordan con sutil perspicacia una amplia gama de temas, entre ellos religiosos, políticos, militares, comerciales, morales y sociales. Dependiendo del mensaje y de la estética, los mapas alegó-ricos funcionaron simultáneamente como ilustraciones, como instrumentos pedagógicos, como guías religiosas y como propaganda política.