Crónica de una muerte silenciada: Racismo e invisibilización en el asesinato de Massar Ba

El objetivo de este artículo es indagar en la manera en la que funciona el racismo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina, permitiendo la producción política de la nuda vida, y la consolidación de un régimen de necropolítica en el que algunas vidas parecieran ser desechables. Analizando el...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Rosenzvit, Dana
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2018
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/176059
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/176059
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:RACISMO
COLONIALIDAD DEL PODER
INMIGRACION SENEGALESA
NECROPOLITICA
https://purl.org/becyt/ford/5.4
https://purl.org/becyt/ford/5
Descripción
Sumario:El objetivo de este artículo es indagar en la manera en la que funciona el racismo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina, permitiendo la producción política de la nuda vida, y la consolidación de un régimen de necropolítica en el que algunas vidas parecieran ser desechables. Analizando el rol del Estado, de los medios de comunicación y de la sociedad toda, en el asesinato del referente senegalés Massar Ba quien fue asesinado a golpes y abandonado en plena calle entre el 6 y el 7 de marzo del corriente año. La inmigración senegalesa en Argentina comenzó en la década de 1990 y al día de hoy cuenta con entre 1.500 y 10000 personas, el primer número según los medios oficiales, el segundo según las propias organizaciones representativas de los inmigrantes en cuestión (no contamos con cifras oficiales ya que la variable del censo nacional no desagregan la información de los migrantes provenientes de África por países de procedencia). La población proveniente de Senegal agrega un color al paisaje porteño que había sido borrado por la fuerza y la desmemoria, a través de un racismo que apoyado en la colonialidad del poder (Quijano, 2000), persiste en nuestro poder desde los años de la colonia. La mayoría de los inmigrantes de Senegal pero también de otros países africanos, como Malí, Nigeria, Ghana, Sierra Leona, Liberia, Camerún y Guinea) se dedican al trabajo informal y callejero debido a la fuerte discriminación y falta de oportunidades que enfrentan desde su llegada al país, que se suma al maltrato policial y al abandono estatal. Entendemos al homicidio de Massar Ba como un asesinato político y tipológico que nos enfrenta a lo más oscuro de nuestra sociedad y de la lengua que le sirve de soporte.