Sustancias psicotropas y psiquiatría bioquímica

Desde los comienzos del siglo XIX la Psiquiatría moderna ha exhibido dos grandes fases: una anatomoclínica y una Bioquímica, que concluyó en una concepción química de la psicosis y en la psicofarmacología. La faz anatomoclínica fue inaugurada por Bayle en la Maison de Chareton en 1822, a raíz de su...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Baruk, Henry
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1965
País:Argentina
Institución:Universidad Nacional de La Plata
Repositorio:SEDICI (UNLP)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:sedici.unlp.edu.ar:10915/11850
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/11850
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Humanidades
Psicología
Psicotrópicos
Psiquiatría
Descripción
Sumario:Desde los comienzos del siglo XIX la Psiquiatría moderna ha exhibido dos grandes fases: una anatomoclínica y una Bioquímica, que concluyó en una concepción química de la psicosis y en la psicofarmacología. La faz anatomoclínica fue inaugurada por Bayle en la Maison de Chareton en 1822, a raíz de su descubrimiento de la aracnitis crónica, es decir, de la parálisis general. La "nueva doctrina de las enfermedades mentales", establecida por Bayle, atribuía a las alteraciones anatómicas cerebrales —de acuerdo con su propia expresión — no solamente las turbaciones motoras y somáticas de la parálisis general, sino aun las turbaciones psicológicas, las modificaciones del carácter, el delirio de grandezas, etc. Ulteriormente, la concepción de Bayle fue proseguida y desarrollada en Alemania por Kahlbaum, en su descubrimiento de la catatonia, y luego por Kraepelin en sus investigaciones acerca de la demencia precoz. Este síndrome suponía una relación, como en la parálisis general, con las alteraciones anatómicas cerebrales, que no diferían, según se pensaba, de las de la parálisis general sino por su naturaleza o su extensión (Klippel y Lhermitte). <i>(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)</i>