| Sumario: | Desde la Edad Media, unas de las características del discurso médico español es la convivencia de dos corrientes léxicas, una latinista y otra vernácula. Con frecuencia, voces de distinta factura coaparecían en los textos, de modo que creaban estructuras yuxtapuestas en las que se fijaba una correlación de equivalencia entre los términos tibia o canilla; estas dos voces, según hemos atestiguado en un corpus de certificados médicos datados entre el siglo XVI y XIX, han funcionado sinonímicamente en la medicina española. Además, la voz vernácula canilla se ha utilizado como equivalente genérico para cualquiera de los huesos largos de la pierna y del antebrazo, a saber: tibia, peroné, cúbito y radio. Asimismo, canilla, según se muestra en este estudio, se combina de forma recurrente con los adjetivos mayor, menor y anterior, de manera que restringe su significado según el hueso de la pierna (o del brazo) al que se refiera. Se propone como objetivo estudiar las posibles equivalencias léxicas de la voz canilla y las diferentes combinaciones que presenta en la historia del español. Para ello, se partirá de un corpus compuesto por dos centenas de certificados médicos.
|