Enseñanza de la civilización

El estudio de la civilización del país cuya lengua se enseña debe introducirse en el bachiller. Un civilización debe definirse como el conjunto de los caracteres propios a la vida intelectual, artística, moral y material de un país. Tales caracteres por rudimentarios que sean son el resultado de la...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Ladrón de Cegama, Emilio
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1969
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/73502
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/73502
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:civilización
historia
Descripción
Sumario:El estudio de la civilización del país cuya lengua se enseña debe introducirse en el bachiller. Un civilización debe definirse como el conjunto de los caracteres propios a la vida intelectual, artística, moral y material de un país. Tales caracteres por rudimentarios que sean son el resultado de la actividad humana sobre un medio determinado. En las distintas situaciones de la vida, en sus relaciones con los demás, en sus actividades, los individuos de un grupo social, de un país, se comportan de una forma determinada. Y de este comportamiento resultan, a lo largo del tiempo, realizaciones de diversa índole: social, política, artística, literaria, económica, etcétera, que aunque en muchos casos hayan sido obra de un individuo aislado, no dejan de llevar a la vez la impronta del grupo en el que han surgido. Estudiar un civilización será por tanto estudiar no solo el conjunto de realizaciones de un pueblo o grupo social, sino que será ante todo estudiar el comportamiento concreto de ese grupo o pueblo en los distintos sectores de la vida y de la actividad humana. Toda civilización puede ser estudiada tanto diacrónica como sincrónicamente. El objeto de estudio en el bachillerato ha de ser la civilización contemporánea. Para entenderla es necesario estudiar hechos pasados en los cuales está la raíz de un proceso cuyas consecuencias perduran.